EVRU conecta
Dec 14th, 2007 by Srta Cyborg
La obra del artista antes llamado Zush hoy nos conecta.
Conexiones. Podéis verla a partir de hoy, a través de internet, en un reportaje de vídeo, que se complementa con reproducción de piezas en una galería virtual, producidos por Sies.tv con motivo de las actuales exposiciones del artista en las galerías Joan Prats (obra plástica) e Hipòtesi (joyas) de Barcelona. También le pudistéis encontrar en formato audiovisual días pasados en La Vanguardia, lo firma Karma Peiró. Y este sábado 15 de diciembre aparecerá en el programa Red Babel, que dirige y presenta el siempre adelantado Juan Pablo Silvestre en RNE-R3. Un especial dedicado al arte y las nuevas tecnologías
No es motivo todo ello para dejar de buscar la experiencia presencial. El momento de encuentro del Ojo (y el Cuerpo) frente a la propia Obra, que también nos mira. Y nos toca, busca tocarnos en su fisicidad.
Hoy Evru ya no se llama Zush. Es más, ya no es Zush. Hace apenas siete años que abandonó su otro “yo artístico” para empezar a ser otra vez. Y a trabajar y a experimentar en su estudio.
Las piezas de la actual exposición “Misdro-Mosdro-Musdro” (hasta el 15 de Enero) en la Galería Joan Prats de Barcelona nos muestran un mundo que acaso sea hoy más fácil de descifrar en el contexto de las nuevas tecnologías. Desde el ‘estar conectados’.
Hay formas abstractas, fragmentos y cuerpos que intentan tocarse, que irradian energías, que conectan a distancia entre ellos. Linkedness. La serie “Dobrain” –”Del Cerebro” entendido al modo de las antiguas tratadísticas, a la maniera de Evrugo – conecta 2 y 3 y 4 masas encefálicas, o bien sus respectivos hemisferios.
El propio Zush anda por el mundo con el cerebro partío pero conectado, marcada la división por un tatuaje que cruza irregularmente su afeitada cabeza. Es moderno, es guay, dirías que es un punk. Simplemente es fundamentalmente sensible. Y esta conectado con sí mismo, con una y las distintas partes de su cerebro, que a veces se reparten por su cuerpo.
Al habla con su otro yo, al habla con EVRUGO MENTAL STATE, un estado imaginario de libertad creativa en el que crea y recrea un modo posible de existir. Cerebros que son pellejos que son cabezas que son ojos que son sexos. Una conectividad metonímica por la cual, por contacto, se producen sustituciones y la posibilidad de la metáfora, del vuelo simbólico. Un hombre que camina por un camino amarillo hasta el sol, un corazon hecho de hilos…
Desde su Oficina de Flujos, una burbuja ubicada al fondo de la Galería Joan Prats, se regulan las irradiaciones de potencia, frecuencia y energía que dan sentido a las imágenes que hay repartidas por el lugar. ¿Por qué están allí? ¿Para qué se nos muestran? ¿A qué hemos venido? Salen, nacen de unos pequeños libros de artista (antes de eso, simplemente ‘libretas’), que Evru reordena, recarga de energía, modifica mientras sus imágenes se dispersan por el mundo. En las retinas de los miles de ojos de quien las visita, en las manos de algún coleccionista.
Pero la irradiación no es solo expansiva, diseminativa, tiene que ver también con el poder de cada imagen en particular. Estas imágenes sostienen una suspensión casi holográfica sobre el plano de nuestra pecepción visual. Se irradian a si mismas como visiones. Además el ojo se resiste, el ojo quiere no verlas. El ojo quiere tocar: tienen tacto, piel, contacto, buscan caricias, ofrecen relieves, saltan hilos libres y abultan figuras de ellas. Estas imágenes oscilan entre una preciosista e hipnotizadora acuidad en lo cromático, en lo compositivo…, y una poderosa presencia táctil. Si quieren leer más sobre ello, algo más escribí en extensión.
El suyo es un arte obsceno, pero no porque sus imágenes puedan ofendernos -que también–, sino porque las imágenes que nos presta nacen de una absoluta intimidad y uno se diría que es un intruso al convertirse en espectador de ellas. De lo público a lo privado, en el proceso de creación de la obra de arte plástico, hay un tránsito y un pasadizo secreto por el que Evru nos conduce. Su obra es a la vez la conexión con un universo íntimo y el acto de su mostración, que se puede vivir con dolor, pero también muy lúdicamente, como hace él. Esto es obsceno. Es obsceno que sea así. Es obsceno porque es feliz.
¿No lo pueden entender? ¿Por qué cuesta? El vocabulario –lo iconográfico– es absolutamente literal. Si no lo quieren entender es porque ustedes no lo pronuncian. Prueben solamente a poner nombre a lo que están viendo. Prueben a formar una frase con sentido hecha de las cosas exactas que se ven en sus cuadros. La sintaxis todo lo conecta.
OTROS LINKS SOBRE EVRU:
- en La clave
- su pieza online con BRIAN MACKERN
- por Victoria Combalía
- por Montse Frisach en el AVUI (catalán)
WEBART:
REVISTAS DE ARTE Y TECNOLOGÍA:
- Art Nodes
- Adaweb
